Por Redacción Argenports.com
La falta de prácticos continuó este lunes afectando el movimiento de buques en los principales puertos argentinos.
Hasta las 18, la situación permanecía sin cambios y numerosos ingresos, zarpes y cambios de posición seguían sin poder concretarse, generando demoras en terminales de distintas regiones del país.
Fuentes consultadas por Argenports señalaron que, si el escenario se prolonga, podrían verse comprometidas operaciones correspondientes a más de 100 buques, con cargas que en conjunto representan casi 3 millones de toneladas.
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Desde la agroindustria, la Cámara Aceitera (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales y Granos (CEC), salieron rápidamente a mostrar su preocupación porque proyectan un impacto directo en la navegación y por lo tanto en el ingreso y circulación de buques.

La posición del sector
Desde la entidad que agrupa a los prácticos rechazaron que exista un paro.
Según explicaron, los prácticos son profesionales independientes y de libre contratación, por lo que sostienen que no hay una medida de fuerza organizada.
Indicaron además que muchos profesionales, en forma individual, decidieron no asumir nuevos compromisos laborales hasta poder discernir el alcance de la nueva normativa impulsada por el Gobierno y comprender cómo impactará sobre el ejercicio de la actividad.
Esa postura, sin embargo, mantiene prácticamente detenidos los movimientos de buques en buena parte del sistema portuario argentino.
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El mayor impacto se concentra en las exportaciones
La mayor parte del volumen potencialmente afectado corresponde a embarques del complejo agroexportador.
Entre las principales cargas aparecen maíz, harina de soja, aceite de soja, trigo y poroto de soja, con destino a mercados de Asia, Europa, Medio Oriente y América Latina.
Las operaciones alcanzan principalmente a las terminales del Gran Rosario, aunque también involucran a Bahía Blanca, Quequén, San Nicolás, Ramallo y otros puertos del país, donde también comenzaron a registrarse demoras.

También preocupa el abastecimiento industrial
El impacto potencial no se limita a las exportaciones.
La información disponible también incluye operaciones de descarga de carbón, fertilizantes, mineral de hierro, urea y otros insumos industriales, cuya demora podría repercutir sobre distintas actividades productivas.
A ello se suma el efecto sobre el tráfico de cabotaje, que también depende del normal funcionamiento del sistema de practicaje para realizar numerosas maniobras en aguas argentinas.
Un cuello de botella que crece con el paso de las horas
Operadores consultados coinciden en que el mayor riesgo no es únicamente la demora de los buques que hoy permanecen sin movimiento.

Cada maniobra que no puede realizarse retrasa las siguientes, prolonga la ocupación de los sitios de atraque, obliga a reprogramar escalas y aumenta los costos para armadores, terminales, exportadores e importadores.
Si la situación se extiende, el impacto comenzará a trasladarse al resto de la cadena logística, afectando el ingreso de mercaderías a los puertos, el abastecimiento de insumos industriales y el cumplimiento de los compromisos comerciales con el exterior.
Por ahora, hasta las 18 de este lunes, la situación permanecía sin modificaciones y el sistema portuario continuaba prácticamente sin movimientos, a la espera de una solución que permita restablecer la operatoria normal.