Por Redacción Argenports
La Argentina busca recuperar terreno en una de las pesquerías más importantes del Atlántico Sur.
A través de una nueva resolución, el Consejo Federal Pesquero habilitó la presentación de proyectos para incorporar hasta 18 buques poteros a la captura de calamar (Illex argentinus), en una decisión que apunta a fortalecer la presencia nacional frente a la intensa actividad de flotas extranjeras en las inmediaciones de la milla 201.
El diagnóstico oficial es claro: mientras cientos de barcos extranjeros aprovechan el recurso cuando abandona aguas argentinas, la capacidad de captura de la flota nacional se redujo de manera significativa durante las últimas décadas.
Más de 300 barcos extranjeros frente al límite argentino
La resolución se apoya en un informe técnico del Inidep que señala que los principales stocks de calamar explotados por la Argentina se desarrollan inicialmente dentro de la Zona Económica Exclusiva y luego migran hacia aguas internacionales.
Es allí donde entran en acción las flotas extranjeras. Según el documento, durante este año fueron detectados 338 buques poteros operando en el área adyacente a la ZEE argentina, además de embarcaciones arrastreras que también capturan calamar.
En contraste, la última temporada contó con apenas 84 poteros argentinos en actividad. La cifra está muy por debajo de las aproximadamente 150 unidades que llegaron a integrar la flota en los primeros años de la pesquería.
Qué busca el Gobierno
El Consejo Federal Pesquero considera que la incorporación de nuevas embarcaciones permitirá aumentar las capturas realizadas por barcos de bandera argentina sin comprometer la sustentabilidad del recurso.
De hecho, el informe científico utilizado para respaldar la medida concluye que sumar entre 15 y 20 unidades no representa un riesgo relevante para los principales stocks actualmente explotados.
Bajo ese criterio se resolvió abrir una convocatoria para incorporar hasta 18 nuevos buques poteros.

Permisos de hasta 30 años
La resolución establece distintos esquemas de permisos según el nivel de inversión y el compromiso industrial asumido por cada proyecto.
Las empresas que cuenten con plantas propias de procesamiento en tierra podrán acceder a permisos de hasta 30 años.
Quienes trabajen mediante acuerdos con establecimientos industriales habilitados podrán obtener autorizaciones de menor duración.
En todos los casos deberán comprometer el reprocesamiento en tierra de al menos el 20% de las capturas obtenidas.
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Cómo deberán ser los nuevos barcos
Los buques que participen de la convocatoria deberán tener menos de 20 años de antigüedad y una capacidad máxima de bodega de 1.300 metros cúbicos.
Cada empresa o grupo empresario podrá presentar hasta dos proyectos.
Los barcos seleccionados deberán incorporarse a la matrícula nacional antes de fines de 2027, aunque aquellos construidos en astilleros argentinos tendrán plazo hasta diciembre de 2028.
La resolución también prevé un incentivo adicional para las embarcaciones que operen en aguas adyacentes a la Zona Económica Exclusiva, otorgando un año extra de permiso a quienes acrediten al menos 30 días anuales de actividad en esa área.
El impacto esperado
Según el Consejo Federal Pesquero, la incorporación de nuevas unidades podría generar alrededor de 600 puestos de trabajo directos embarcados.
El organismo considera además que el incremento de las capturas impulsará la actividad en plantas de procesamiento en tierra, ampliando el empleo registrado y agregando valor dentro del país.
La iniciativa fue aprobada por mayoría y contó con un único voto en contra, el del representante bonaerense Carlos Liberman.
El funcionario cuestionó el alcance de la evaluación técnica realizada y advirtió sobre la necesidad de profundizar el análisis de los posibles efectos que una ampliación de la flota podría tener sobre el recurso y sobre la actividad pesquera en el largo plazo.